Hoy te traemos una maravillosa entrevista con una gran cantautora española que participó en la segunda edición del Festival Online de Cantautoras, su nombre: María José Hernández; una mujer franca, reflexiva, con ideas muy claras, risueña, con una singular pericia en el arte de escribir poesía a través de sus canciones. Desde España nos cuenta su trayectoria, vida y proceso para crear canciones.

  1. Majo, algunas cantautoras nos han contado que vienen de una descendencia musical y por ello son cantantes; otras nos han contado que nadie de su familia se había dedicado a la música, pero les gustaba cantar. Leímos que tienes una amplia trayectoria, sin embargo, para quienes aún no te conocen, ¿nos puedes contar cuál es tu historia?

Cantar para mí siempre fue como respirar. No tengo ninguna tradición musical en la familia, más allá de algún tío que al parecer tenía buena voz, así que no sabría decirte como empezó todo porque desde que tengo memoria me recuerdo siempre cantando a pesar de que en mi casa no había ningún ambiente musical. De hecho, ninguno de mis hermanos tiene afición musical alguna, ni nadie en casa cantaba. Uno de mis primeros recuerdos es que me gustaban mucho los boleros de Antonio Machin y que lloraba siempre que escuchaba “Angelitos negros”.

Ese estar siempre canturreando llamó la atención de una tía abuela mía del pueblo que increpó a mis padres, para que me llevaran “a que me educaran la voz” y así es como mis padres, por inercia me apuntaron al Conservatorio de Zaragoza, mi ciudad, para que me enseñaran a cantar. Como era muy pequeña para empezar con el canto lírico (menos mal…) comencé a estudiar lenguaje musical y piano y de esa forma entré en contacto con la música clásica que me aportó conocimientos técnicos, aunque en realidad mi pálpito iba por otros derroteros.

2. Eres conocida como una cantautora con una preciosa poética en tus letras y voz cálida. Cuando se trata de componer temas musicales ¿qué surge primero, la música o la letra?

Pues en mi caso, va todo a la vez. Soy una compositora de pálpito, las musas me suelen pillar desprevenida…. Las canciones me surgen en los momentos a veces más inoportunos, obedecen a sensaciones y emociones.

Cuando estoy haciendo cualquier otra cosa, a veces de lo más prosaica, como caminar, mirar por la ventana de un tren o incluso, cuando estoy a punto de dormirme, los versos siempre vienen a mí con su propia melodía, como si no pudieran tener otra. De hecho, cuando apunto las ideas o los bocetos en un cuaderno, para recogerlos y que no se me olviden, siempre escribo solo la letra, y es curioso, porque puedo volver a leerlos al cabo de meses o incluso años y al leer los versos vuelven a mi cabeza con su melodía.

3. ¿Qué influencias musicales has tenido y cómo re-interpretas a la Majo de sus inicios con la Majo actual?

Con 12 años cayó en mis manos una guitarra (que en realidad le habían regalado a mi hermana) y de forma autodidacta empecé a tocarla con algunas canciones de la iglesia. Compuse entonces mi primera canción, como un juego, a mi perro Harpo (al que adoraba). Cuento esto como anécdota, porque en realidad todo empezó cuando entraron en mi vida, a través de una amiga del colegio, las canciones de Silvio Rodríguez y Luis Eduardo Aute. Así que cuando en la adolescencia todas mis amigas se morían por los cantantes pop de la época y sucumbían al fenómeno fans, yo andaba estrujándome el cerebro intentando descifrar los acordes de Silvio para tocar esas canciones tan diferentes y fascinantes, y empapándome de esa poesía y esa forma de entender la canción como vehículo de emoción, que ya no me abandonaron.

Fue un poco más tarde cuando a los 17 hice mi primera canción de verdad y fue como abrir una fuente que ya no pude cerrar. Descubrí de golpe que cantando podía decir muchas cosas que de otro modo no me atrevía y escribir se convirtió en mi forma de expresarme, y cantar en mi forma de decir, de sentir y de curar heridas.

Mirando atrás, creo que mi evolución como artista ha ido pareja a mi evolución como persona. Musicalmente con el paso de los años he ido aprendiendo que “menos es más”, que las canciones tienen que ser ráfagas capaces de quedarse a vivir en nuestra memoria y que si una canción tiene que durar un minuto y medio porque ya has dicho todo lo que tienes que decir, no es necesario repetir un estribillo hasta la saciedad. Ahora soy mucho más concisa que cuando empecé… últimamente incluso hago canciones sin estribillo (jajajaj).

4. Tienes temas con una letra inspiradora como “Entre la suerte y la casualidad” (del álbum “El mar del deseo”, 2001), que se vuelve atemporal por el mensaje de su letra. Cuéntanos la historia de este tema.

Creo firmemente que todo en la vida tiene su momento, y que las cosas no suceden porque no tienen que suceder, y que lo que ocurre, siempre ocurre por algo. El Universo, aunque no lo parezca nos cuida y hay que dejarle hacer. Esta canción habla precisamente de eso, de que todo sucede en una mezcla perfecta de suerte y casualidad y que muchas veces en las que nos sentimos perdidos o que estamos a punto de darnos por vencidos, entonces, cuando menos lo esperas, el azar gira y todo sucede, porque el universo conspira para que alcancemos la felicidad, solo hay que dejar que la vida fluya.

Entre la suerte y la casualidad“, del álbum “Entre el mar y el deseo”.

5. Nada es lo que parece” (del álbum “Las cartas sobre la mesa, 2017) es uno de los temas más gustados. ¿A quién lo dedicas?

Habla del círculo vicioso de las apariencias en el que vivimos, un juego de espejos entre lo que somos y lo que creemos ser, la dualidad entre la verdad y la farsa. Es una reflexión sobre el hecho de que todos de una manera u otra estamos instalados en la mentira, la apariencia. Nadie enseñamos realmente nuestras cartas porque sabemos que en realidad es peligroso decir siempre la verdad.

Escucha su más reciente producción discográfica, aquí:

6. En tu experiencia, ¿cómo ves las oportunidades para las cantautoras en España, comparada con las oportunidades musicales que tienen las cantautoras en este lado del charco (México o América)?

Ya te he contado que comencé muy joven, con 17 años. Con 20 gané un concurso nacional y comenzó lo que podíamos llamar mi carrera profesional. Corrían los primeros años ‘90 y desde luego no era el mejor momento para la canción de autor en España y mucho menos siendo una mujer y desde la más absoluta independencia. Tuve que oír muchas veces eso de “¿cantautora? … pero entonces… ¿qué cantas?” … o eso de “¿pero tú escribes las canciones letra y música?… o eso otro de ¿pero cómo te arreglas para ser madre y seguir cantando?.

Yo grabé mi primer disco en 1996 y ya entonces (que las discográficas eran muy poderosas) no quise rendirme a sus exigencias y lo auto-edité por mi cuenta, sin sello discográfico, así que sé de primera mano lo que es pelear en un mundo de hombres y en un ambiente cultural y musical que renegaba de los cantautores. Siempre supe que esto era una carrera de fondo así que aquí sigo casi 30 años después con mis canciones.

Afortunadamente ahora las cosas han cambiado muchísimo para las nuevas generaciones, en parte por la irrupción de internet en nuestras vidas. Ahora podemos conectarnos y sobre todo conocer y darnos cuenta de que somos cientos, las mujeres que peleamos por hacernos oír a lo largo y ancho del planeta.

Para mí ha sido inspirador conocer a Somos Aurora y poder entrar en contacto con tantas artistas latinoamericanas, que se expresan en mi idioma y que ofrecen un abanico maravilloso de interculturalidad alrededor de la poesía en español.  Yo estuve por primera vez cantando en México en el año 2008, junto a mis buenos amigos los cantautores Alejandro Santiago y Checho Félix, y me enamoré del país , su gente y su cultura, pero en esa y las sucesivas veces que he estado en México (tres en total) he coincidido con muy pocas mujeres cantautoras. Ahora que conozco a Somos Aurora, espero tener la ocasión de conocer personalmente a muchas la próxima vez que vaya por allí, que espero sea pronto.

Las mujeres en general y en la música en particular, toman cada vez más el papel que les corresponde y que durante siglos ha sido silenciado y enterrado.  No estoy muy al corriente de cómo están las cosas en Latinoamérica, pero tengo la sensación que esto es una tendencia global. Ahora en España hay una generación muy numerosa de cantantes y compositoras, de creadoras en general con propuestas superinteresantes. Mujeres jóvenes que vienen empujando fuerte y con las ideas claras. Estoy segura de que los próximos siglos (si es que no acabamos con nuestro planeta antes) hablaremos del mundo en femenino.

7. “Quien canta, su mal espanta”, dice un dicho popular. ¿Cuáles son aquellos males que Majo ha sacado de su cabeza o de su corazón? 

jajajaja ¡me encanta ese refrán!, ¡todos los males! Ya te he contado que para mí cantar es como respirar, y no es una licencia poética, sino que es una realidad. Quien me conoce sabe que se puede seguir mi biografía cronológicamente a través de mis discos. Una de mis nuevas canciones se titula “Canto” y el texto (que creo que lo dice todo) es el siguiente:

entre versos y canciones

fui escribiendo mi guion

no hay disfraz ni personaje

lo que canto es lo que soy

Y cuando río canto

y cuando lloro canto

y no existe un bálsamo capaz

de curarme tanto

me inundan las melodías

curiosa patología

de la que nunca quisiera escapar…

Fragmento de “Canto” tema de la autoría de Majo Hernández

8. Quizá sea difícil la elección, puesto que tienes 6 álbumes grabados. ¿Cuál es la canción que más te gusta y por qué?

Buffff! qué complicado. Cada canción es un pedacito de mí, literalmente. Son muchas canciones ya, que en realidad han ido conformando como una radiografía de mi vida… quizás elegiría “La punta del iceberg”, de mi tercer disco “Círculos concéntricos”. Es una de esas canciones que yo llamo canciones “bálsamo” porque ayudan a curar heridas y es probablemente la canción que más me piden en los conciertos, sobre todo las mujeres.  Supongo que porque cuenta la historia de algo que sin duda nos ha pasado a todas alguna vez. Es hermoso cuando se acerca alguien y te dice que parece que esa canción cuenta su historia, que la escribiste para ella.

Escucha “La punta del iceberg“, perteneciente a su álbum “Círculos concéntricos”.

9. Vemos que la pandemia ha permitido a algunos artistas que exploren más su creatividad. ¿Cómo has sobrellevado este aislamiento?, ¿has compuesto más?, ¿has sufrido bloqueos creativos?

Ha sido todo muy extraño para mí, como si alguien hubiera pulsado el botón de stand by..  como dejar la tierra en barbecho a la espera de la primavera. He hecho muy poca música, me he dedicado a hacer cosas que nada tienen que ver con ella, más domésticas… pero que en realidad también me nutren y creo que ahora ya estoy predispuesta a dejar salir todas esas canciones que estaba aguardando a florecer. Creo que a veces, como artistas es bueno dejar de mirarnos el ombligo, hacer una pausa, tomar distancia y ser simplemente personas. Darnos cuenta de que el mundo no se va a parar porque dejemos de crear o de mostrarnos en las redes o de subir nuevas canciones. Asumir que la vida también son otras cosas, y que son precisamente esas otras cosas las que nos alimentan a nivel emocional para seguir creando.

10. ¿Qué consejo le das a las nuevas generaciones de cantautoras independientes que buscan abrirse paso en el mundo de la música?

Pues uno muy simple. Asumir que esta es una carrera de fondo. Que lo importante es el camino y no dónde llegas. Que al final de todo, lo que nos queda es lo andado, lo que hemos vivido en el viaje y lo que hemos amado. Pensar que el verdadero éxito no es otra cosa que la felicidad que produce la creación en sí misma, el hacer surgir algo bello de la nada. No hay nada más gratificante que escribir una canción para dar salida a tu emoción y que esa canción pase en algún momento a ser parte de la banda sonora vital de quien quiera hacerla suya.

11. ¿Qué proyectos tienes en puerta?

Materializar las nuevas canciones que comienzan a rondarme por la cabeza. Investigar con nuevos sonidos, nuevas propuestas sonoras y formatos, seguir evolucionando y sobre todo disfrutarlo, sin plazos, sin presiones…. y cantar, cantar, cantar… intentar tocar en directo todo lo posible, porque no hay nada que me haga más feliz que cantar para quien me quiera escuchar.

Las 20:20 de María José Hernández

Quisimos conocer qué es lo primero que Majo piensa al escuchar las siguientes palabras. 20 palabras, 20 respuestas cortas.

  1. España: raíces, corazón, hogar
  2. Poesía: la sal de la vida
  3. Guitarra: el corazón entre las cuerdas
  4. Compositora: toda aquella que practica el lenguaje de la emoción
  5. Desamor: herida
  6. Felicidad: hecha de pequeñas cosas…
  7. Hija(o):  el amor incondicional y por siempre 
  8. Soledad: tan necesaria y tan temida.
  9. Musas: alas de mariposa revoloteando por mi sien
  10. Libertad: escribir el guion de la propia vida, que nadie mueva tus hilos
  11. Piano: paisajes sonoros
  12. Feminismo: el despertar de una nueva conciencia del mundo
  13. Pandemia:  reflexión; el momento para resetearnos y resetear la manera en la que hemos entendido la vida
  14. Dios: el pretexto que ha usado el hombre para justificar casi todos los horrores de la humanidad
  15. Mujer: motor del mundo
  16. Frase favorita:  “Todo punto final es siempre un punto de partida” (de mi canción “Las estaciones”)
  17. Color favorito: verde
  18. Lugar favorito: cualquier playa solitaria mirando el mar 
  19. Libro favorito: imposible seleccionar uno. Elijo el último que estoy leyendo “Vista cansada” del poeta español Luis García Montero.
  20. Olor/aroma favorito:  el olor a bosque mojado. 

Te invitamos a conocer más sobre las hermosas canciones que María José ha compuesto. Visita su página web. Síguela en cualquiera de sus redes sociales: Youtube, Facebook, Instagram, Twitter.

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