No conozco alguna mujer que diga: no tengo nada que hacer. Ninguna, ¡en serio! Parecer ser que, por lo general, las mujeres tendemos más a saturarnos de eventos, proyectos, retos académicos, deportivos, explorar una nueva actividad, etc., además de los cuidados (nuestros y de otras personas), las labores domésticas (lavar ropa, acomodar, doblar…), hacer de comer y todo aquello que hace una persona mínimamente responsable en su vida adulta… En lo personal, me es muy difícil parar. Poner altos, límites, distancias, silencios.

Y precisamente por este sentir, me vienen a la mente diversas referencias que apoyan esta necesidad de parar, de disfrutar, saborear, paladear, parpadear, respirar pausadamente: sin prisas.

No hacer nada (y no sentirse culpable).

Eduardo Galeano escribió sobre Jane Franklin, quien siendo hermana de Benjamín, un hombre tan destacado como político y científico y que dejó un legado en la independencia de los Estados Unidos, escogió una vida distinta, lejana de lo público y también del placer de disfrutar la vida.

En la antología “Memorias de Fuego II” de Eduardo Galeano se encuentra “Si él hubiera nacido mujer” en el que relata los polos de posibilidades que tiene uno u otro género dentro de una misma familia y cómo a partir del género, sus vidas parecen escritas (determinadas), una para trascender y la otra, para ser olvidada.

Jane jamás conoció el placer de dejarse flotar en un lago, llevada a la deriva por un hilo de cometa, como suele hacer Benjamín a pesar de sus años. Jane nunca tuvo tiempo de pensar, ni se permitió dudar. Benjamín sigue siendo un amante fervoroso, pero Jane ignora que el sexo puede producir algo más que hijos.

Eduardo Galeano

Al final de texto advierte que la vida de Jane no será de interés para quienes estudian historia, sin embargo, la vida de su hermano quedará plasmada en la historia misma de la nación Norteaméricana. Pero Galeano no vive en esta cuarta ola del feminismo, y la vida de Jane fue investigada, escrita y difundida por la historiadora Jill Lepore. Acá te dejo una breve entrevista:

Y desde el mismo país vecino, pero en el terreno musical Taylor Swift canta sobre cómo sería su vida si ella fuera hombre, en su prosa canta “The Man”:

Sería un líder intrépido

Sería un tipo alfa

Cuando todos te crean

¿Cómo es eso?

Estoy harto de correr lo más rápido que puedo

Preguntándome si llegaría más rápido

Si fuera un hombre

Taylor Swift

Estas palabras se hilan con otro libro titulado “La Mística de la Feminidad” de la gran Bety Friedan que nos narra majestuosamente la crudeza del malestar femenino y la lucha constante por demostrar que las mujeres somos humanas, capaces de disfrutar, de tener sueños, de anhelar más que una vida con hijes y esposo en casa.  

Tuvieron que hacer añicos, en ocasiones con violencia, la figura de porcelana que representaba el ideal femenino del siglo XIX. Tuvieron que demostrar que la mujer no era un espejo pasivo y vacío, un objeto decorativo recargado e inútil, un animal descerebrado, una cosa de la que otros pudieran disponer su existencia.

Bety Friedan

Una cosa sí queda no claro, sino clarísimo, y es que los roles de género han moldeado, moldean y moldearán nuestro actuar. Y evidentemente a lo largo de nuestra vida estaremos topándonos con “el deber ser” como mujeres, madres, hijas, amigas. Seamos creativas y reconstruyamos lo que éstas palabras significan para nosotras.

Y por eso el tiempo es una variable que debemos de valorar en nuestras actividades diarias, y en qué lo invertimos. Si haces un análisis no tan exhaustivo de los últimos tres días, pregúntate ¿qué tiempo te lo dedicas a ti y a no hacer nada? Empieza por regalarte 2 minutos sin hacer nada. Nada de nada, no ver el celular, el feed de cualquier red social. Nada, tú y tu respiración.

Otra buena práctica para detener nuestros pensamientos y poner una pausa a nuestra agenda es la meditación. Yo debo de confesar que soy una aprendiz aún, así que escucho meditación guiada y me ha funcionado para disminuir el estrés. Sentir que el oxígeno llega a mi cerebro, me genera bienestar después de terminar la sesión.

Si como yo, quieres parar y no hacer nada, te dejo algunas opciones para empezar.

En Netflix puedes encontrar:

En Spotify:

En Facebook:

https://www.facebook.com/hoymeditacion

Espero te sirvan en esta invitación que hoy te hago para NO HACER NADA.

No hacer nada te dará mucho más beneficios de los que crees.