La polaca y dos veces ganadora del Premio Nobel, es un referente para las mujeres científicas en todos los rincones del mundo. Y en este año, 2021, hemos sido testigos de la vigencia de su legado científico, social y político. Marie Curie se presenta como un arquetipo de mujer fuerte, inteligente, perseverante, disciplinada, enfocada y que sigue trascendiendo en las presentes generaciones.

El pasado 15 de abril se estrenó en la plataforma de streaming Netflix la biografía de Marie Curie. Su historia ha llegado a la pantalla grande en cuatro ocasiones, y la más reciente de ellas fue protagonizada por Rosamund Pike. A continuación les dejo el trailer en español:

Los escenarios que nos presenta la cineasta iraní Marjane Satrapi están reiteradamente rodeados de herramientas científicas que Marie Curie utilizaba en su laboratorio para descubrir la radiación, que la hizo merecedora al primer Nobel en Física en 1903.

Hoy me causa mucha alegría ver que algunas niñas y adolescentes eligen disfrazarse como la gran Marie Curie, juegan con telescopios e imaginan otros mundos posibles con sus descubrimientos. En mis recuerdos de la infancia, está el del momento en que a mi hermano le regalaron un kit de laboratorio de Mi Alegría, una empresa que comercializó los tubos de ensayo y las pipetas para que, desde la infancia, tuviéramos un acercamiento con la química.

Yo recuerdo haberme disfrazado “n” veces de bruja y con un gusto particular por el personaje de Maléfica, la villana en la película de Blanca Nieves, y pese a que protagonicé en una obra infantil a la mismísima Blanca Nieves, yo anhelaba tener el papel de la reina Maléfica.

Esto para decir que en mi infancia no tenía de referente a una científica. Hoy escucho a mis sobrinas que disfrutan de películas como Marie Curie y también de Enola Holmes atraídas por su inteligencia, su capacidad de resolver misterios y de saberse defender, entre otros atributos.

Sin embargo, tener un referente de tan alto estándar como Marie Curie nos permite concientizar los retos a los que las mujeres nos hemos tenido que enfrentar a lo largo de la historia. No sólo lo peligroso y complejo que es ser mujer en la vida cotidiana (los altos índices de violencia, la falta de equidad en el ambiente laboral, las responsabilidades de las labores domésticas, etc.), sino también agregar el hecho de haber sido una mujer científica. Y en el caso de Marie Curie: una mujer científica con dos premios Nobel en distintas categorías.

Lo que se sabe de Marie es que no tuvo un camino fácil como científica: tener acceso a un laboratorio en el que pudiera realizar sus experimentos y, lo más difícil de todo, tener la aprobación de sus pares científicos ante sus ideas y propuestas.

Haber vivido estas situaciones nos hace notar la gran capacidad de resiliencia que tuvo que tener Marie y que hoy nos hace admirarla y considerarla uno de los más grandes ejemplos de una mujer científica.

Curie además perdió a su esposo y colega de laboratorio Pierre Curie, tras un fatal accidente. En relación con el duelo que vivió Marie Curie, la escritora Rosa Montero, escribió el libro titulado “La ridícula idea de no volver a verte” en el que retrata cómo la científica hace uso de la escritura como mecanismo terapéutico para superar la pérdida de su esposo.

La idea de este libro nace cuando Rosa Montero lee “Diario de duelo” el único diario de Marie Curie, el cual cae en sus manos en el momento exacto en que la autora vivía el duelo de la pérdida de su esposo por cáncer. En la parte final del libro, en los anexos, podrás leer algunas cartas llenas de nostalgia, dolor y amor que le escribió Marie a su difunto esposo. Un ejercicio terapéutico a través de la escritura.

Con las altas expectativas que nos presenta la vida y obra de una mujer como Marie, puedo decir que hoy es un día para seguir suspirando para acercarnos a la trascendencia de su legado.

Y si bien Marie Curie seguirá siendo un ejemplo de ser mujer científica, hoy podemos leer sobre más mujeres que han destacado en otras áreas que pueden inspirarnos a forjar nuestro camino.

Por ello, te dejo la siguiente recomendación: «Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes» de Elena Favilli y Francesca Cavallo un magnífico libro para regalar en las próximas fechas decembrinas y seguir conociendo el gran trabajo de las mujeres en la ciencia.