El emprendimiento femenino se refiere a las iniciativas económicas en las cuales las mujeres somos las protagonistas. Este término abarca  desde pequeños proyectos productivos hasta aquellos liderados por mujeres que ocupan altos cargos en diversas organizaciones. 

Actualmente el emprendimiento femenino ha cobrado gran importancia; la razón principal es que estas actividades han significado independencia económica y mejoras en la vida de muchas mujeres y sus familias. 

Por eso vamos a dedicar este espacio a hablar de ello. Queremos mostrarte los beneficios de emprender, guiarte en los primeros pasos para hacerlo con éxito y animarte a materializar tu idea de emprendimiento.

Emprendimiento: ¿qué significa esta palabra? 

Emprendimiento es un término popular hoy día. Es común escuchar a nuestras amigas, vecinas o colegas hablar sobre sus nuevos proyectos de emprendimiento.

Pero a ciencia cierta, ¿qué significa emprendimiento? ¿Y a qué nos referimos cuando decimos que vamos a emprender?

Muchos autores y especialistas comentan que el significado deriva del francés “entrepreneur”. Este término hace mención a una persona con capacidades y destrezas para hacer un esfuerzo adicional que lo llevan a alcanzar un objetivo definido. 

De igual forma, sirve para referirse a alguien que está listo para tomar decisiones o iniciar un negocio. También permite describir a individuos innovadores capaces de generar proyectos nuevos o dar valor a los ya existentes. 

Otros conceptos dicen que es la voluntad que tienen las personas de desarrollar formas de obtener ingresos, que implica riesgos económicos y movimiento de recursos para obtener rendimientos y productividad.

Como ves, se trata de un término que tiene muchas acepciones. Pero en general, todos coinciden en que hablar de emprendimiento es referirse a personas que desarrollan ideas para obtener beneficios. 

¿Pero, por qué es tan importante el emprendimiento femenino?

De acuerdo a datos de la Organización Internacional del Trabajo, el porcentaje de población activa femenina que se encuentra desempleada en todo el mundo es de 6,4%. Es decir, de cada 100 mujeres, aproximadamente 6 se encuentran sin trabajo

Pero el problema no es únicamente ese. En muchos países, los empleos a los que pueden acceder las mujeres ofrecen malas condiciones laborales y salarios insuficientes para vivir dignamente.  

Ante tal vulnerabilidad económica, muchas mujeres optan por generar ingresos iniciando proyectos. Comienza entonces su viaje por el emprendimiento femenino.

Gracias a haberse atrevido a emprender, hay mujeres que han pasado, incluso, de ser empleadas a ser empleadoras, y han tenido la oportunidad de conseguir independencia y estabilidad económica. 

En los últimos años se ha fomentado la creación de negocios dirigidos por mujeres debido a que constituye una forma de reducir la desigualdad de género

El emprendimiento femenino aporta mucho al mercado laboral, contribuye a potenciar el crecimiento económico y a mejorar la sociedad. 

Panorama del emprendimiento femenino

Panorama actual del emprendimiento femenino en México

Las mujeres mexicanas aportan mucho al desarrollo del país. Por eso en el año 2018, la Comisión para la Igualdad de Género declaró  el 19 de noviembre como el Día Nacional de la Mujer Emprendedora

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el 63% de los negocios micro, pequeños y medianos de manufactura, comercio y servicios pertenecen a mujeres

Para el 2010 las mujeres teníamos 33.3% de participación en los negocios, y en 2020 alcanzamos el 49.0%.

De acuerdo al Censo de Población y Vivienda 2020, de todas las pymes que abren en el país 3 de cada 10 corresponden a emprendimiento femenino. Y, según la Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresas (AMMJE) 17,8% de estas pequeñas empresas ofrecen productos y servicios únicos en el mercado. 

Hay otras cifras interesantes: el 49% de las emprendedoras mexicanas tienen entre 18 y 34 años de edad, mientras que 41% entre 35 y 54. Por lo general suelen ser mujeres casadas y madres.

En comparación con los hombres, las mujeres con negocios poseen mayor nivel de escolaridad. El 65% de las mujeres tienen estudios universitarios, mientras los hombres solo 53%.

Por otra parte, de acuerdo al Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), 8 de cada 10 emprendedoras trabaja en el mercado informal. 

Esto último representa una desventaja porque se enfrentan a menor productividad y a limitaciones para crecer su negocio y obtener mejores salarios. 

¿Qué necesitas saber para emprender en un negocio? 

Para que tu emprendimiento femenino sea exitoso, necesitas más que una buena idea. Sin importar cual sea el tipo de negocio, se exigen cualidades que son básicas para todos los emprendedores. Ellas son:

  • Creatividad e ingenio. Deberás tener la suficiente creatividad para materializar la idea inicial. También requerirás de ingenio para hacer que esa idea se posicione dentro del mercado o que ofrezca soluciones reales para tu público objetivo. 
  • Pasión. El éxito requiere dedicación, y esta llega con la motivación que tengas para concretar tu proyecto. Siempre aparecerán dificultades, y lo único que te mantendrá enfocada para superarlas y llegar a la meta es el amor por lo que haces. 
  • Visión. Desde el principio debes visualizar lo que deseas conseguir y buscar los medios para llevarlo a cabo.
  • Liderazgo. Es necesario que tomes las riendas de tu negocio. Deberás guiar a tu equipo, aprender a identificar las oportunidades y aprovecharlas en el momento indicado. 
  • Paciencia. El emprendimiento es un proceso que toma tiempo en consolidarse. Cada día será un ensayo, y la paciencia va a permitirte enfrentar las adversidades. 
  • Confianza. Debes creer en lo que haces y hacer que quienes te vean perciban seguridad en tus acciones. Esto repercutirá positivamente en tu proyecto. 
  • Responsabilidad. Las actividades de tu emprendimiento exigen que te involucres y que asumas compromisos con tus clientes, equipos, proveedores, socios, etc. 
  • Decisión. En este tipo de proyectos siempre tendrás que tomar decisiones. Lo recomendable es que analices las ventajas y desventajas de las situaciones que se te presenten y seas lo más objetiva posible.

Estas son cualidades básicas que debe tener una emprendedora, y que son esenciales para tomar las riendas de tu negocio. Pero debes tener claro algo: ellas por sí solas no garantizan el éxito. 

El emprendimiento femenino, como todo nuevo negocio, debe enfrentarse a la dinámica del mercado. La mejor forma de hacerlo es tener planes y estrategias claras. ¡Sigue leyendo! Seguidamente te damos un dato importante.

Requisitos para el emprendimiento femenino

El plan de negocios: clave para el emprendimiento femenino

Es imprescindible tener un plan de negocios si realmente deseas que tu emprendimiento sea sustentable. Necesitas estudiar el mercado, tener objetivos claros y trazar una estrategia para alcanzar el éxito. 

Un plan de negocios es un documento en el que vas a plantear tu proyecto y constituye una guía para concretar tu emprendimiento.

Dentro del plan vas a describir las características de tu proyecto y plantear sus objetivos. También tendrás que hacer un estudio del entorno de la empresa y analizar y evaluar las mejores estrategias para alcanzar tus metas.

Entonces, un plan de negocios siempre debe reflejar:

  • De qué trata el emprendimiento.
  • Qué productos o servicios ofrece y los procesos de trabajo que se realizan.
  • El tipo de modelo de negocio que vas a implementar.
  • Con qué recursos cuentas y cuales necesitas. 
  • Las proyecciones y estimaciones financieras. 

Este plan debes realizarlo antes de comenzar con la inversión, porque en él describes todo lo necesario para arrancar con buen pie y llegar a buen término. 

Estructura del plan de negocios

Ahora que sabes lo útil de un plan de negocios, seguramente deseas hacer uno. Pero la duda que debes tener es ¿qué contiene este plan?

Lo primero que debes tener claro es que en este documento vas a incluir todos los factores que intervienen en el proyecto. De esta forma podrás analizarlos a detalle. Ahora bien, para que realmente te resulte útil debes asegurarte de que toda esa información esté organizada.

Lo mejor es seguir una estructura que le de un orden lógico a tu plan. A continuación te decimos cómo desarrollarlo. 

  1. Establece los objetivos, misión y visión de tu emprendimiento femenino

Para que tu emprendimiento sea exitoso desde el principio debes saber qué quieres lograr, cómo lo vas a hacer y hasta dónde quieres llegar. Para esto te vas a apoyar en tus objetivos, misión y visión.

Los objetivos son enunciados que reflejan los resultados que esperas alcanzar con la ejecución de las actividades que integran el proyecto. Ellos se caracterizan por ser medibles y cuantificables.

Ahora, cuando nos referimos a la misión, hablamos del propósito y función de tu emprendimiento dentro de la sociedad. Ella describe quién eres tú y qué haces.

Por su parte, la visión indica el camino a seguir para alcanzar las metas. Para ello debe responder qué deseas lograr, hacia dónde te diriges, donde deseas estar en el futuro y cómo lo conseguirás. 

  1. Evalúa los recursos disponibles

Todo emprendimiento, por más sencillo que sea, requiere recursos. Es decir, activos que contribuyan a realizar el proyecto. Ellos pueden ser: equipos, herramientas, dinero, tiempo, personas, etc. 

Es importante que en este apartado de tu plan de negocios definas claramente qué vas a necesitar y con qué cuentas. Así podrás establecer estrategias que te permitan conseguir lo necesario para arrancar a trabajar.  

  1. Crea una estrategia de promoción y publicidad

Las estrategias de promoción y publicidad se indican dentro de un plan de marketing. 

Se trata de una guía que recoge todos los estudios, objetivos de marketing, estrategias y planificación para atraer usuarios o compradores a tu producto o servicio. 

  1. Diseña tu plan de venta

En este documento anexo al plan de negocios vas a realizar una proyección de ventas para un tiempo determinado. Por lo general, el plan de ventas contiene algunas consideraciones esenciales a tomar en cuenta para la actividad de comercialización de tu producto o servicio.

Este plan se realiza con el fin de: 

  • Establecer objetivos de venta.
  • Definir estrategias de ventas.
  • Construir presupuesto e identificar recursos necesarios para el proyecto.

Conclusión

El emprendimiento femenino requiere una gran determinación, porque no es fácil renunciar a la “estabilidad” que ofrece un empleo. Como nueva empresaria, debes saber que al principio habrá días buenos y otros de grandes retos.

Ciertamente, al emprender puedes obtener ingresos superiores a los salarios que ofrece el mercado laboral. 

Pero hay algo mucho más importante en el emprendimiento femenino: asegura la participación de la mujer en diferentes ámbitos laborales y constituye una manera de lograr el empoderamiento femenino.

El secreto está en no rendirse. Entonces, si tienes una idea, organízate, arma tu plan de trabajo y arriésgate. Si lo intentas, tal vez descubras el negocio que te permitirá alcanzar tu independencia económica.